martes, 11 de septiembre de 2012

TIME TRAVEL




Soy como una niña pequeña que se niega a afrontar la realidad y que vive su día a día como si cada hora fuese una semana, y 
Soy como una niña pequeña que se niega a afrontar la realidad y que vive su día a día como si cada hora fuese una semana, y cada recreo un mes. Me parece ir mejorando a pasos agigantados y retrocediendo poco a poco. No sabría definir mi situación actual, pero estoy contenta. Joder, ¡claro qué estoy contenta! Parece ser que poco a poco las cosas empiezan a ir sobre ruedas. Algunas veces me arrepiento del cambio, otras me descubro sonriendo como una inútil con ganas de estamparles mi alegría a los infelices que alguna vez decidieron colocar una piedra en mi camino. Sí, se la estamparía en la cara hasta hundírsela bien dentro: para que dejase huella. En fin, que de tanta vitalidad se me está empezando a ir la olla. Tengo la falta de sueño acumulada en las retinas y la necesidad de soltar una retahíla de novedades en la yema de los dedos, pero no sé por dónde empezar. Ni siquiera si lo que tengo que decir tiene principio o fin. Últimamente estoy yo demasiado filosófica, no sé dónde coño habré dejado mi sarcasmo y mis sátiras. Escondidos entre los libros del año pasado, supongo. El caso es que llego cargada de vitalidad y con ganas de organizarme para poder hacer todo lo que quiero sin dejarme nada por las esquinas. Aunque claro, decir esto a estas horas mucha validez no tiene: pero lo leeré mañana de nuevo para recordarlo y no habrá problema.

Entre las últimas "novedades" están las fotos de este lunes, que por problemas técnicos no pude subir antes. Que ya parezco borrachita llenando mi vida de  alcohol desde que la semana comenzó, que amo mas que ayer y menos que mañana, y que tengo amigos que quiero, pero después hablare sobre. Eso… no se tengo las ideas un tanto revueltas, solo puedo decir que amo el sonar de estas teclas cuando las ideas fluyen. cada recreo un mes. Me parece ir mejorando a pasos agigantados y retrocediendo poco a poco. No sabría definir mi situación actual, pero estoy contenta. Joder, ¡claro qué estoy contenta! Parece ser que poco a poco las cosas empiezan a ir sobre ruedas. Algunas veces me arrepiento del cambio, otras me descubro sonriendo como una inútil con ganas de estamparles mi alegría a los infelices que alguna vez decidieron colocar una piedra en mi camino. Sí, se la estamparía en la cara hasta hundírsela bien dentro: para que dejase huella. En fin, que de tanta vitalidad se me está empezando a ir la olla. Tengo la falta de sueño acumulada en las retinas y la necesidad de soltar una retahíla de novedades en la yema de los dedos, pero no sé por dónde empezar. Ni siquiera si lo que tengo que decir tiene principio o fin. Últimamente estoy yo demasiado filosófica, no sé dónde coño habré dejado mi sarcasmo y mis sátiras. Escondidos entre los libros del año pasado, supongo. El caso es que llego cargada de vitalidad y con ganas de organizarme para poder hacer todo lo que quiero sin dejarme nada por las esquinas. Aunque claro, decir esto a estas horas mucha validez no tiene: pero lo leeré mañana de nuevo para recordarlo y no habrá problema.

Entre las últimas "novedades" están las fotos de este lunes, que por problemas técnicos no pude subir antes. Que ya parezco borrachita llenando mi vida de  alcohol desde que la semana comenzó, que amo mas que ayer y menos que mañana, y que tengo amigos que quiero, pero después hablare sobre. Eso… no se tengo las ideas un tanto revueltas, solo puedo decir que amo el sonar de estas teclas cuando las ideas fluyen.

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