2016

2016
Asumí que renunciar, no es más que escoger, equivocarme es una buena forma de aprender. Que si sigo al corazón no tengo nada que perder, y a cada paso, surge otra oportunidad. Y ahora ya ves, no soy quien fui, aquella triste y temerosa persona de ayer, he renacido para todo, tengo ganas de vivir, ahora guardo mi energía para aquel que crea en mí.. para aquel que con mis escritos viva o reviva, según su condición, que sea mi amigo, y mi compañero siguiéndome en este largo camino, aquí les dejo parte de mi vida.

jueves, 20 de octubre de 2016

Una tarde: dos versos y un cigarro. La tristeza inspira.

La memoria es una habitación llena de nostalgias exacerbadas. Por eso es necesario pararse una vez cada ciertos recuerdos y olvidar aquellos que ya sólo ocupan un lugar en rincones vacíos y dejar espacio libre a los que están por venir. Palabras que retumban en el eco de unos días que ya pasaron, de unos lugares a los que quizás de volver, sería sin equipaje, de los que a pesar del tiempo, de los días, de las noches en vela, de los cafés que se enfrían sobre encimeras repletas de promesas incumplidas, quedan tan lejanas que ya no sabríamos regresar de donde nos fuimos. Porque el tiempo pasa. Y los sábados se pasan diferentes. Aprovechas un rato en la cama con un buen libro, una conversación interesante o esa tarde con una persona que de verdad te interesa, te reconstruye hasta las ideas. Te das cuenta de que los sentimientos afloran, los proyectos se retoman y las ganas se asoman al filo de unos labios que recuerdan antaño pero saborean presentes.
El otro día, mientras esperaba el bus, leí un interesante artículo en el que cito textualmente: "cuando tienes sexo con alguien, lo tienes con todos los que estuvieron antes que tu". Donde más adelante dejaba claro algo así como"Según la milenaria doctrina del Tantra, que ve el sexo como un intercambio de energía y hasta de información genética, al tener sexo con la otra persona, las energías (positivas o negativas) también se transmiten". Estamos hechos de energía que ni se destruye ni se crea, sólo se transforma. Y a pesar de ello, podemos notar cómo aumenta o disminuye en función de la persona con la que estás. Porque ciertamente las voces adquieren una tonalidad diferente. No puedes olvidar lo que pasó, ni tampoco quieres deshacerte en parte de lo que siempre has sido, ni tampoco de lo que has vivido, pero sabes que en cierto modo, habrá un punto que nos unirá para toda la vida, final, sí, como suelen ser los que ponen el acento dramático a unas promesas que creímos poder llevar a término. Pero los puntos unen, trascendentalmente, las energías que hemos dado y recibido no se aniquilan de la noche a la mañana, simplemente se transforman en recuerdos para acomodarnos en el mueble un día cualquiera mientras comprobamos que la vida pasa y afortunadamente, las noches ven su amanecer en compañía de los recuerdos que aunque nos encantaría exhalar como el humo del cigarrillo furtivo que prometimos no volver a encender, regresan.
Todos tenemos algo de otras personas que no podremos dejar nunca atrás: una cita inacabada, un beso a medias, una copa de más, un abrazo de menos, una noche de locura sin cordura, unas palabras que quedaron pendientes, un "hasta luego" que quedó sólo en nuestra cabeza, unas sábanas tiradas en medio de la nada, una lluvia que no llegó, una cena que se enfrió o un vino pendiente para un día que no sabemos cuándo llegará.
En lo más profundo de nuestro ser, cuando casualmente te cruzas con esa persona que no quieres saludar, pero que te cruzas de bruces y no puedes escapar, sabes que todo fue algo, y ahí quedo. Un ex, prefijo que usamos con demasiada frecuencia para referirnos a lo que ya no es, aunque en cierto modo, siga siendo.
Hoy día las relaciones de pareja son fugaces. "Sí quiero" que duran un suspiro, promesas eternas con fecha de caducidad, relaciones de conveniencia, historias que fabricamos a la medida de como nos gustaría que fueran o apaños pasajeros que nos sacian el bolsillo, las ganas y la soledad. En ocasiones el "más vale solo que mal acompañado" es un lastre por el que no queremos pasar, y vemos parejas en agonía sentimental que alargan en el tiempo una muerte anunciada. Lastres que nos empujan a brazos de ajenos, mensajes de texto que quedan en"stand by" mientras prefabricamos una contestación a medida, nada espontánea. Porque un "te echo de menos"después de meses sin vernos no tiene sentido, aunque te contesten bajo las sábanas con una sonrisa en la cara con un escueto "ahora no es el momento". Pero te mantiene viva, la llama se aviva un poco y sabes que eso que empezó siendo casi un juego hacen tus días más amenos. No va a llegar a nada más, pero la fantasía de lo que pudiera ser y recordar lo que ha sido tapa la maltrecha relación que sin pasión, duerme de medio lado mirando a una fría pared que ya no ve la fogosidad de dos cuerpos deseando de esos besos que devoran las ganas, de sexo que se encuentra con un simple roce.
Agua que vuela, incendios que son cuando la nada se va y solo queda lo que deshace la oscuridad y en la noche te atraviesa. Labios de sal, corazones heridos en el extravío del mar, una ciudad inundada en la ignorancia del agua. Sueños de cristal, palabras perdidas en la nuca del mar, lluvia que dormita en unos labios con sabor a fresas. A veces lo guardo todo en el amanecer junto al aroma del café que ya no tomo. Porque solo somos eso, barcos de papel en el borde de una ciudad sin aceras. Marineros del naufragio de los recuerdos eternos.
Otro Noviembre más por aquí y ya van 3 años, que se dice pronto. Ya casi encuentras esa persona que te hará sentir mejor....
Este escrito se lo debo a la tristeza furtiva de una día de nostalgia, de un gusto inesperado y dos personas que me han hecho reflexionar acerca del amor, la esperanza y la dicha de volver a creer. Majo y Jenn.

"y todas las noches, me acuerdo de ti y te olvido cada día"
Donde Todo Empieza-Fito y Fitipaldi

Sentimientos inesperados.

he abierto los ojos muy de mañana pensando en un nombre especifico, me quedo pensando.... han sido tan solo unos pocos días para un sentimiento tan inesperado, una situación que llega a mi vida sin esperarla,sin necesitarla y mucho menos sin buscarla pase el día esperando el momento de verlo, trate de estar bonita y parecer tranquila, porque esto de las citas, el amor y demás, para mi ya es muy complicado... durante horas soñé con tener una cita a solas con el. es una de las pocas personas que a través de los días me parecen mas y mas interesantes. Tiene eso que tienen las personas sabias: me atrae desde lo intelectual. Me da envidia la claridad con la que puede pensar cuando habla de lo que le gusta. Quiero ser de el, o quiero tenerlo cerca o quiero que seamos amigos. Antes de que esto pasara lo miraba con ojos incrédulos, pensada "tu no sabes lo bien que nos llevaríamos en otro contexto. Que bueno seria una tarde cualquiera encontrarlo, mirarlo y que eso baste para que sepa que somos mas que lo que pasa en una habitación, que sepa que somos tan parecidos. 
Dicen los que saben que todo llega, y yo asiento con seguridad. Las cosas que deseamos suceden, a menudo mas tarde que temprano. 

Hoy soy otra. Me preocupan otras cosas, me duelen muchas menos, soy tanto mas feliz, ayer me toco verlo a los ojos. Hoy me toco que hablásemos como amigos. Hoy me toco entender que lo bueno nunca es fácil  y lo fácil nunca es bueno.

Mientras tanto seguiré esperando... pero me gusta.  


Fragiles

La sangre fluirá cuando se unan carne y acero. Y tomará el color del sol de la tarde al secarse. La lluvia de mañana limpiará las manchas Pero algo quedará para siempre en nuestras mentes. Quizá este acto final suponga Cerrar una disputa que dura una vida Que nada bueno viene de la violencia Y nada nunca vendrá Para todos aquellos nacidos bajo una estrella airada No vaya a ser que olvidemos cuán frágiles somos. Una y otra vez la lluvia caerá Como lágrimas de una estrella Como lágrimas de una estrella Una y otra vez la lluvia dirá Cuán frágiles somos Cuán frágiles somos. Una y otra vez la lluvia caerá Como lágrimas de una estrella Como lágrimas de una estrella Una y otra vez la lluvia dirá Cuán frágiles somos Cuán frágiles somos,

Despedidas sin aviso

Dicen que te haz ido para siempre y se que que es verdad, porque la noche fue mas fría de lo normal y el sentimiento de vació mas ondo y vacilante. Nunca tuve la oportunidad de compartir mas cosas, de conocer tus dolores o lo que te inquietaba, pero te conocí, estuviste en mi vida y eso es lo importante.

La muerte es algo que nadie entiende muy bien , provoca un  dolor  fuerte e inexplicable, la muerte es lo único seguro que todos tenemos y es el deber de cada ser humano aceptar que es algo  inevitable.... debido que no puedo decir mas... solo diré que te veo en el cielo.

Daydream

Daydream, me quedé dormido en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Daydream, soñaba con que en medio de las flores durante un par de horas, un día tan hermoso! Yo soñaba con los lugares que he estado contigo cómo nos sentamos con la corriente que fluye por Y luego, cuando te besé y sostuvo que tan cerca de decirme por qué, dime por qué eres tan tímido? Daydream, me quedé dormido en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Daydream, ven a compartir un sueño en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Yo soñaba con los lugares que he estado contigo cómo nos sentamos con la corriente que fluye por Y luego cuando te besaba y tenía tan cerca dime por qué, dime por qué eres tan tímido? Daydream, i cantar con vosotros, en medio de las flores durante un par de horas, cantando todos los días

Costumbre

Entrar a un restaurante sola es como llevar la capa de la invisibilidad de Harry Potter. Los meseros no me asignan mesa, no me traen la carta, no vienen a tomarme el pedido. Y no logro entender si es porque para el negocio soy un pésimo cliente: una mujer sola, que supuestamente va a comer solo lechuga y que viene sin macho consumidor; o si los meseros no se me quieren acercar para no ser testigos de mi miseria.
Porque somos una sociedad gregaria. Tenemos que andar en manada: para salir de fiesta, para ir a comer, o para ir al baño. Porque las mujeres vamos al baño acompañadas. Aunque sea solo a hacer chichi y no necesitemos ayuda para eso. Entonces cuando cualquiera decide salirse del rebaño y hacer las cosas por su cuenta, es un miserable rechazado en esta “prepa” que es la vida adulta.
Siempre he disfrutado de la soledad. Pero cuando chiquita tenía que forzarme a siempre, siempre estar con alguien para que en el colegio no me dijeran que era una “rechazada”, una de las peores ofensas en nuestros años pubertiles. Entonces tenía que poner buena cara y estar dispuesta a jugar y hacer conversación. Luego, en la universidad, era más fácil irme horas enteras a la biblioteca a estar conmigo misma; y tuve que aprender a decir no cuando una amiga me pedía ir con ella de compras –odio ir de compras en parche–. Y cuando comencé a trabajar, a veces me escapaba a la hora de almuerzo, antes de que cualquiera me ofreciera o pidiera compañía. Me iba con mi libro a comer sola en un restaurante, ante la mirada de pesar de los demás comensales.
En ese momento también comencé a ir sola a cine, y cada tanto me escapaba a la casa de mis abuelos donde el mejor plan era irme a la playa sola a leer. También comencé a sentir un intenso placer al pasar mi cumpleaños sola. Pero ahí tuve que trazar la línea, tal vez esto ya no era saludable.
Soy lo que los psicólogos de las redes sociales llaman “una introvertida social, reflexiva y reservada” (las tres características en porciones iguales según el test que encuentran en el estel link). Disfruto los grupos pequeños, los lugares sin bullicio y estar sola con mis pensamientos, una capacidad en vía de extinción en tiempos del multitasking y las redes sociales. También disfruto los grupos, las fiestas, ponerme al día con una amiga. Pero luego de esto siempre necesito unos minutos de silencio en mi casa. Disfruto el silencio. Disfruto un lugar sin música, sin televisión, sin hablar. ¿Eso me hace un bicho raro?
La mujer en la mesa del lado está almorzando sola. O no. Está hablando por teléfono con su amiga mientras come. Seguro la llamó para decirnos a sus vecinos de mesa que, aunque carece de compañía en este momento, tiene amigas que la acompañan al baño cuando se va de fiesta.
Al parecer la soledad es una imposición, no una elección, y por eso andamos por el mundo buscando compañía, aunque estando acompañados estemos más solos que nunca. Pero la soledad en mi vida usualmente ha sido una elección. Y soy afortunada, porque puedo estar sola con mis pensamientos cuando quiero, pero puedo encontrar compañía cuando la necesito. Aunque a medida que pasa el tiempo requiero compañía cada vez menos y debo estar atenta a ello, para no terminar en una cueva en el Himalaya espantando alpinistas con los gatos que le robé a una anciana que perdió la razón al enviudar. Pero por ahora estoy bien, con mi silencio, mi introspección y mis salidas solas al restaurante, aunque me toque mendigar atención por parte de los meseros, que instintivamente ignoran a esta Andrea sola y rechazada que no tiene amigos para ir a almorzar, ni minutos para llamarlos mientras come, y que llora y mastica a la vez. Al menos deberían darme postre gratis.