2016

2016
Asumí que renunciar, no es más que escoger, equivocarme es una buena forma de aprender. Que si sigo al corazón no tengo nada que perder, y a cada paso, surge otra oportunidad. Y ahora ya ves, no soy quien fui, aquella triste y temerosa persona de ayer, he renacido para todo, tengo ganas de vivir, ahora guardo mi energía para aquel que crea en mí.. para aquel que con mis escritos viva o reviva, según su condición, que sea mi amigo, y mi compañero siguiéndome en este largo camino, aquí les dejo parte de mi vida.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Lo malo de ser bueno

“La verdad es que no hay una verdad”,  Leí en una pared de la ciudad.  ¿Habrá sido una virtud o casualidad?  Y sentí inquietud de estar a merced de tanta sed de dualidad.  ¡Que barbaridad!  Lo barato sale caro, lo normal es lo raro. ¿Estaré sonado?  Me visto despacio si estoy apurado. Amo ser odiado,  Y tener la facha de un repetidor y la nota de un aprobado.  Siempre hago lo que quiero, no lo puedo evitar.  Tomo para olvidar que el doctor me prohibió tomar.  Y gracias a Dios soy ateo  No consigo empleo por mi cara, creo, es lo lindo de ser feo.  Pero si espero desespero, si quiero ver el partido entero.  Ya esta. Cuanta ambigüedad  Esta vida me va a matar.  Mi corazón vacío no soporta una ausencia más.  Y sé que dijo una vez el Nóbel de la paz asesinado al caer:  “Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel”.  Busco respuestas y encuentro preguntas.  Nadie contesta porque cuesta separarse de una mala junta.  Y no hay contradicción dije que me equivocaría.  Y como me equivoque tuve razón, perdón.  Si mi mente queda en blanco veo todo negro.  Escucho el himno a la alegría y me deprimo, no me alegro.  Como mi socio cuando dijo a su mujer preñada:  “El ocio no me deja tiempo para nada”.  Y con esa vil cuartada se desembarazo de la embarazada.  Ya esta. Cuanta ambigüedad  Esta vida me va a matar.  Mi corazón vacío no soporta una ausencia más.  Y sé que dijo una vez el Nóbel de la paz asesinado al caer:  “Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel”.  (Mundo cruel)  Que mala suerte ser supersticioso.  Acaricio un círculo y se vuelve un círculo vicioso.  Soy cauteloso, y juro seguro que todo es dudoso.  ¿Cuantas veces dije no queriendo decir si? ¿Cuantas veces presentí el principio del fin?  ¿Cuantas veces dije si queriendo decir no? ¡Es así! Como te digo una cosa te digo la otra.  Qué horror, hasta mis debilidades son más fuertes que yo.  Ya esta. Cuanta ambigüedad  Esta vida me va a matar.  Mi corazón vacío no soporta una ausencia más.  Y sé que dijo una vez el Nóbel de la paz asesinado al caer:  “Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel”.  Ya esta. Cuanta ambigüedad  Esta vida me va a matar.  Mi corazón vacío no soporta una ausencia más.  Y sé que dijo una vez el Nóbel de la paz asesinado al caer:  “Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel”.  Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel.  Es lo malo de ser bueno en este mundo cruel.

martes, 1 de noviembre de 2016

Seré la Cancion

Cuando las pesadillas emerjan,
A mantenerte despierta,
Nena cierrate los ojos,
Tomaré tu carga,
Si yo voy a hablar,
Me abstendré y seré la canción
Tan solo seré la canción.
 
Cuando las más secretas cicatrices
Se muestren en tu rostro,
Y la oscuridad oculte
Tu sentido de pertenencia,
Pues no hablaré,
Me abstendré y seré la canción
Tan solo seré la canción.
 
Haz que fluyan todas mis montañas
Querida llena mis valles,
Haz que fluyan todas mis montañas
Querida llena mis valles,
Haz que fluyan todas mis montañas
Querida llena mis valles.
 
Y cuando corras
Lejos de mis ojos
En ese entonces yo vendré
En la muerte de la noche
Pero no hablaré
Hasta la luz del amanecer,
Seré la canción,
Sólo seré la canción
 
Haz que fluyan todas mis montañas
Querida llena mis valles,
Haz que fluyan todas mis montañas
Querida llena mis valles,
Haz que fluyan todas mis montañas Querida llena mis valles.


jueves, 20 de octubre de 2016

Una tarde: dos versos y un cigarro. La tristeza inspira.

La memoria es una habitación llena de nostalgias exacerbadas. Por eso es necesario pararse una vez cada ciertos recuerdos y olvidar aquellos que ya sólo ocupan un lugar en rincones vacíos y dejar espacio libre a los que están por venir. Palabras que retumban en el eco de unos días que ya pasaron, de unos lugares a los que quizás de volver, sería sin equipaje, de los que a pesar del tiempo, de los días, de las noches en vela, de los cafés que se enfrían sobre encimeras repletas de promesas incumplidas, quedan tan lejanas que ya no sabríamos regresar de donde nos fuimos. Porque el tiempo pasa. Y los sábados se pasan diferentes. Aprovechas un rato en la cama con un buen libro, una conversación interesante o esa tarde con una persona que de verdad te interesa, te reconstruye hasta las ideas. Te das cuenta de que los sentimientos afloran, los proyectos se retoman y las ganas se asoman al filo de unos labios que recuerdan antaño pero saborean presentes.
El otro día, mientras esperaba el bus, leí un interesante artículo en el que cito textualmente: "cuando tienes sexo con alguien, lo tienes con todos los que estuvieron antes que tu". Donde más adelante dejaba claro algo así como"Según la milenaria doctrina del Tantra, que ve el sexo como un intercambio de energía y hasta de información genética, al tener sexo con la otra persona, las energías (positivas o negativas) también se transmiten". Estamos hechos de energía que ni se destruye ni se crea, sólo se transforma. Y a pesar de ello, podemos notar cómo aumenta o disminuye en función de la persona con la que estás. Porque ciertamente las voces adquieren una tonalidad diferente. No puedes olvidar lo que pasó, ni tampoco quieres deshacerte en parte de lo que siempre has sido, ni tampoco de lo que has vivido, pero sabes que en cierto modo, habrá un punto que nos unirá para toda la vida, final, sí, como suelen ser los que ponen el acento dramático a unas promesas que creímos poder llevar a término. Pero los puntos unen, trascendentalmente, las energías que hemos dado y recibido no se aniquilan de la noche a la mañana, simplemente se transforman en recuerdos para acomodarnos en el mueble un día cualquiera mientras comprobamos que la vida pasa y afortunadamente, las noches ven su amanecer en compañía de los recuerdos que aunque nos encantaría exhalar como el humo del cigarrillo furtivo que prometimos no volver a encender, regresan.
Todos tenemos algo de otras personas que no podremos dejar nunca atrás: una cita inacabada, un beso a medias, una copa de más, un abrazo de menos, una noche de locura sin cordura, unas palabras que quedaron pendientes, un "hasta luego" que quedó sólo en nuestra cabeza, unas sábanas tiradas en medio de la nada, una lluvia que no llegó, una cena que se enfrió o un vino pendiente para un día que no sabemos cuándo llegará.
En lo más profundo de nuestro ser, cuando casualmente te cruzas con esa persona que no quieres saludar, pero que te cruzas de bruces y no puedes escapar, sabes que todo fue algo, y ahí quedo. Un ex, prefijo que usamos con demasiada frecuencia para referirnos a lo que ya no es, aunque en cierto modo, siga siendo.
Hoy día las relaciones de pareja son fugaces. "Sí quiero" que duran un suspiro, promesas eternas con fecha de caducidad, relaciones de conveniencia, historias que fabricamos a la medida de como nos gustaría que fueran o apaños pasajeros que nos sacian el bolsillo, las ganas y la soledad. En ocasiones el "más vale solo que mal acompañado" es un lastre por el que no queremos pasar, y vemos parejas en agonía sentimental que alargan en el tiempo una muerte anunciada. Lastres que nos empujan a brazos de ajenos, mensajes de texto que quedan en"stand by" mientras prefabricamos una contestación a medida, nada espontánea. Porque un "te echo de menos"después de meses sin vernos no tiene sentido, aunque te contesten bajo las sábanas con una sonrisa en la cara con un escueto "ahora no es el momento". Pero te mantiene viva, la llama se aviva un poco y sabes que eso que empezó siendo casi un juego hacen tus días más amenos. No va a llegar a nada más, pero la fantasía de lo que pudiera ser y recordar lo que ha sido tapa la maltrecha relación que sin pasión, duerme de medio lado mirando a una fría pared que ya no ve la fogosidad de dos cuerpos deseando de esos besos que devoran las ganas, de sexo que se encuentra con un simple roce.
Agua que vuela, incendios que son cuando la nada se va y solo queda lo que deshace la oscuridad y en la noche te atraviesa. Labios de sal, corazones heridos en el extravío del mar, una ciudad inundada en la ignorancia del agua. Sueños de cristal, palabras perdidas en la nuca del mar, lluvia que dormita en unos labios con sabor a fresas. A veces lo guardo todo en el amanecer junto al aroma del café que ya no tomo. Porque solo somos eso, barcos de papel en el borde de una ciudad sin aceras. Marineros del naufragio de los recuerdos eternos.
Otro Noviembre más por aquí y ya van 3 años, que se dice pronto. Ya casi encuentras esa persona que te hará sentir mejor....
Este escrito se lo debo a la tristeza furtiva de una día de nostalgia, de un gusto inesperado y dos personas que me han hecho reflexionar acerca del amor, la esperanza y la dicha de volver a creer. Majo y Jenn.

"y todas las noches, me acuerdo de ti y te olvido cada día"
Donde Todo Empieza-Fito y Fitipaldi

Sentimientos inesperados.

he abierto los ojos muy de mañana pensando en un nombre especifico, me quedo pensando.... han sido tan solo unos pocos días para un sentimiento tan inesperado, una situación que llega a mi vida sin esperarla,sin necesitarla y mucho menos sin buscarla pase el día esperando el momento de verlo, trate de estar bonita y parecer tranquila, porque esto de las citas, el amor y demás, para mi ya es muy complicado... durante horas soñé con tener una cita a solas con el. es una de las pocas personas que a través de los días me parecen mas y mas interesantes. Tiene eso que tienen las personas sabias: me atrae desde lo intelectual. Me da envidia la claridad con la que puede pensar cuando habla de lo que le gusta. Quiero ser de el, o quiero tenerlo cerca o quiero que seamos amigos. Antes de que esto pasara lo miraba con ojos incrédulos, pensada "tu no sabes lo bien que nos llevaríamos en otro contexto. Que bueno seria una tarde cualquiera encontrarlo, mirarlo y que eso baste para que sepa que somos mas que lo que pasa en una habitación, que sepa que somos tan parecidos. 
Dicen los que saben que todo llega, y yo asiento con seguridad. Las cosas que deseamos suceden, a menudo mas tarde que temprano. 

Hoy soy otra. Me preocupan otras cosas, me duelen muchas menos, soy tanto mas feliz, ayer me toco verlo a los ojos. Hoy me toco que hablásemos como amigos. Hoy me toco entender que lo bueno nunca es fácil  y lo fácil nunca es bueno.

Mientras tanto seguiré esperando... pero me gusta.  


Fragiles

La sangre fluirá cuando se unan carne y acero. Y tomará el color del sol de la tarde al secarse. La lluvia de mañana limpiará las manchas Pero algo quedará para siempre en nuestras mentes. Quizá este acto final suponga Cerrar una disputa que dura una vida Que nada bueno viene de la violencia Y nada nunca vendrá Para todos aquellos nacidos bajo una estrella airada No vaya a ser que olvidemos cuán frágiles somos. Una y otra vez la lluvia caerá Como lágrimas de una estrella Como lágrimas de una estrella Una y otra vez la lluvia dirá Cuán frágiles somos Cuán frágiles somos. Una y otra vez la lluvia caerá Como lágrimas de una estrella Como lágrimas de una estrella Una y otra vez la lluvia dirá Cuán frágiles somos Cuán frágiles somos,

Despedidas sin aviso

Dicen que te haz ido para siempre y se que que es verdad, porque la noche fue mas fría de lo normal y el sentimiento de vació mas ondo y vacilante. Nunca tuve la oportunidad de compartir mas cosas, de conocer tus dolores o lo que te inquietaba, pero te conocí, estuviste en mi vida y eso es lo importante.

La muerte es algo que nadie entiende muy bien , provoca un  dolor  fuerte e inexplicable, la muerte es lo único seguro que todos tenemos y es el deber de cada ser humano aceptar que es algo  inevitable.... debido que no puedo decir mas... solo diré que te veo en el cielo.

Daydream

Daydream, me quedé dormido en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Daydream, soñaba con que en medio de las flores durante un par de horas, un día tan hermoso! Yo soñaba con los lugares que he estado contigo cómo nos sentamos con la corriente que fluye por Y luego, cuando te besé y sostuvo que tan cerca de decirme por qué, dime por qué eres tan tímido? Daydream, me quedé dormido en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Daydream, ven a compartir un sueño en medio de las flores durante un par de horas en un día hermoso Yo soñaba con los lugares que he estado contigo cómo nos sentamos con la corriente que fluye por Y luego cuando te besaba y tenía tan cerca dime por qué, dime por qué eres tan tímido? Daydream, i cantar con vosotros, en medio de las flores durante un par de horas, cantando todos los días

Costumbre

Entrar a un restaurante sola es como llevar la capa de la invisibilidad de Harry Potter. Los meseros no me asignan mesa, no me traen la carta, no vienen a tomarme el pedido. Y no logro entender si es porque para el negocio soy un pésimo cliente: una mujer sola, que supuestamente va a comer solo lechuga y que viene sin macho consumidor; o si los meseros no se me quieren acercar para no ser testigos de mi miseria.
Porque somos una sociedad gregaria. Tenemos que andar en manada: para salir de fiesta, para ir a comer, o para ir al baño. Porque las mujeres vamos al baño acompañadas. Aunque sea solo a hacer chichi y no necesitemos ayuda para eso. Entonces cuando cualquiera decide salirse del rebaño y hacer las cosas por su cuenta, es un miserable rechazado en esta “prepa” que es la vida adulta.
Siempre he disfrutado de la soledad. Pero cuando chiquita tenía que forzarme a siempre, siempre estar con alguien para que en el colegio no me dijeran que era una “rechazada”, una de las peores ofensas en nuestros años pubertiles. Entonces tenía que poner buena cara y estar dispuesta a jugar y hacer conversación. Luego, en la universidad, era más fácil irme horas enteras a la biblioteca a estar conmigo misma; y tuve que aprender a decir no cuando una amiga me pedía ir con ella de compras –odio ir de compras en parche–. Y cuando comencé a trabajar, a veces me escapaba a la hora de almuerzo, antes de que cualquiera me ofreciera o pidiera compañía. Me iba con mi libro a comer sola en un restaurante, ante la mirada de pesar de los demás comensales.
En ese momento también comencé a ir sola a cine, y cada tanto me escapaba a la casa de mis abuelos donde el mejor plan era irme a la playa sola a leer. También comencé a sentir un intenso placer al pasar mi cumpleaños sola. Pero ahí tuve que trazar la línea, tal vez esto ya no era saludable.
Soy lo que los psicólogos de las redes sociales llaman “una introvertida social, reflexiva y reservada” (las tres características en porciones iguales según el test que encuentran en el estel link). Disfruto los grupos pequeños, los lugares sin bullicio y estar sola con mis pensamientos, una capacidad en vía de extinción en tiempos del multitasking y las redes sociales. También disfruto los grupos, las fiestas, ponerme al día con una amiga. Pero luego de esto siempre necesito unos minutos de silencio en mi casa. Disfruto el silencio. Disfruto un lugar sin música, sin televisión, sin hablar. ¿Eso me hace un bicho raro?
La mujer en la mesa del lado está almorzando sola. O no. Está hablando por teléfono con su amiga mientras come. Seguro la llamó para decirnos a sus vecinos de mesa que, aunque carece de compañía en este momento, tiene amigas que la acompañan al baño cuando se va de fiesta.
Al parecer la soledad es una imposición, no una elección, y por eso andamos por el mundo buscando compañía, aunque estando acompañados estemos más solos que nunca. Pero la soledad en mi vida usualmente ha sido una elección. Y soy afortunada, porque puedo estar sola con mis pensamientos cuando quiero, pero puedo encontrar compañía cuando la necesito. Aunque a medida que pasa el tiempo requiero compañía cada vez menos y debo estar atenta a ello, para no terminar en una cueva en el Himalaya espantando alpinistas con los gatos que le robé a una anciana que perdió la razón al enviudar. Pero por ahora estoy bien, con mi silencio, mi introspección y mis salidas solas al restaurante, aunque me toque mendigar atención por parte de los meseros, que instintivamente ignoran a esta Andrea sola y rechazada que no tiene amigos para ir a almorzar, ni minutos para llamarlos mientras come, y que llora y mastica a la vez. Al menos deberían darme postre gratis.

martes, 7 de junio de 2016

Abzurdo

Me gustaría creer que todas las cosas que voy sintiendo son típicas respuestas de algún proceso de crecimiento y sin embargo analizando los alrededores puedo percibir que no es así, que no es algo que se me vaya a quitar. Si bien la mayor parte del tiempo no estoy sufriendo hay un porcentaje amplio de  daño que me corroe progresivamente, a veces miro hacia atrás y hay tantas cosas que deseo no haber hecho en plena búsqueda porque aunque la búsqueda sea completa no dejará jamás de ser una búsqueda. 
Siento miedo cuando pienso que toda la gente se siente especial porque eso nuevamente me hace ser como el resto, no debería tener este escalofrío al sentirme humana pero lo tengo, no es bueno quizás ingresar temprano a la conciencia porque el calor del infierno te está despertando, pero no decidí eso como tampoco elegí estar aquí, no podría contarle a nadie nunca todas las cosas que he vivido sintiéndome completamente sola por miedo o vergüenza y sin embargo, a veces, desearía parar de llorar tan profundo, incluso sabiendo que llorar es la única prueba de que estoy aquí. 
Si pudiera resumir vida sería en una larga etapa de angustia, desánimo, rechazo, miedo y amor, veo que en cada una de esas palabras se traduce perfecto mi nombre, a veces siento que soy un ente que forma parte de todo este sistema absurdo de otros entes que pretenden luchar por algo mejor, a veces no puedo levantarme sin sentir que nada bueno va a suceder.
Considero bastante justo que cualquiera me diga que por mi edad no ha pasado nada, entonces oiré los comentarios y probablemente intente imaginar las cosas a largo plazo, tampoco soy tan soberbia, pero el juez olvidará el pequeño matiz de que ningún ser es semejante a otro y que no podemos medir el grado de daño en ninguna persona, ni su grado de experiencias.A veces siento que estoy tan rota, quebrada, herida e incompleta que soy incapaz de tomar un lápiz y deslizarlo sobre el papel porque me duele. A veces siento que ya pasé todo y no se me dibuja sonrisa alguna en el rostro cuando analizo que ese "todo" no incluye un amor recíproco pero ¿qué más? después de todo soy bien joven para amar...y a su vez muy vieja para darme el ánimo de seguir buscando otra oportunidad. Estoy cansada de ver más rostros y estoy harta de la inconsciencia entre la cual me tocó vivir, quizás nunca deje de sentirme extraña, ni distante, quizás mi cabeza sea siempre el mejor lugar para dialogar aunque aquí nadie mas pueda entrar. ---

Descubrimientos biológicos



Ya estoy empezando a creer que es cierto eso de “mientras más viejo más pendejo”. ¿Por qué? se preguntarán ustedes, si lo que dan los años es sabiduría. Si, uno se vuelve más sabio y más zorro en algunas cosas, pero las fibras se ablandan y a veces uno entra en unos cortocircuitos que no logra entender.

Verán, yo nunca había podido entender por qué los hombres coquetean con las mujeres que hablan chiquito y que son como french poodles, cuando no hay nada más detestable que un french poodle con moñitos rosados, mucho menos cuando es macho. Ni tampoco he podido hablarle chiquito a nadie, ni siquiera a un perro. Porque si me diera por hablarle chiquito a un tipo el resultado sería una película de terror: en vez de sonar como Natalia Paris, sonaría como un enfermo terminal de cáncer de pulmón con pitillo en la tráquea en etapa de agonía. Y ahí podría poner en práctica, no “how to lose a guy in 10 days”, sino, “how to lose a guy in 10 words”.

A mi no me gustan los tipos ternuritos, ya sabrán a estas alturas que mientras más cara de sufrido tenga el tipo y más magullado esté, más me gusta. Pero algo pasó en el universo que me hizo entrar en cortocircuito. Por cosas de la vida una vez me crucé con un tipo absolutamente divino: cada pestaña encrespada, dientes perfectos, cejitas perfectas, boquita perfecta. Desaliñadamente perfecto el pendejito. Me puse a hablar con el tipo y el más querido, el más servicial… mejor dicho. Y de pronto empezó a hablarme de su perro. “Mira a mi perro (mostrándome 200 fotos de su perro en todos los contextos existentes), se llama Fufi, es divino, es cariñoso, llora cada vez que me voy, le bate la cola a todo el mundo, come con la boca cerrada, no se echa pedos. Es mi bebé”. Y todo esto en tono de niñito chiquito consentido.

En algún momento un poco más racional y menos bipolar que el que estoy viviendo en este instante, me hubiera frikeado con el tipo. Pero no. Me conmovió las entrañas y entendí dos cosas: los juegos del inconsciente cuando se mezclan con la biología son la cagada y por qué a los tipos les encantan las viejas que hablan chiquito y se comportan como bebés.

Por un lado, uno ya ha avanzado lo suficiente como para saber que un neandertal borracho, dicharachero, que vive por su trabajo y por su musica, es pésimas noticias. Mientras que un tipo que le demuestre a uno que es capaz de cuidar un bonsai, un loro o un perro y hablar de ellos como lo más maravilloso y necesitado del mundo, demuestra que el bojote tiene madera. Maldita biología.

Y por el otro lado, la obviedad de la respuesta detrás de la manipulación de “soy un ser desprotegido que necesita una manta de cariño y cuidado, agugúgagá”. Es que el que habla chiquito y es tiernito lo que es, es un maldito genio de la manipulación. ¡Un jodido Tony Kamo!

Con ese habladito babosiado y lleno de detestable ternura, logran hipnotizar a su presa y despertar un estúpido sentido maternal protector con el que son capaces de lograr cualquier cometido. Es como cuando uno en esos momentos de vulnerabilidad le meten esas goticas de fundaciones de niños que ponen en las cajas de los supermercados: “Señorita andrea, ¿quiere donar treinta pesos para la fundación de los niños de la pradera?”. Como si a uno le fueran a devolver 30 pesos en monedas que no existen. El hablado chiquito es una infalible técnica de mercadeo, la gotica de donaciones que nos taladran en el inconsciente con la consigna de “alguien te necesita. Y no es tu bonsai”.

Esta vez logré salvarme, pero como trabajador con su guitarra, quién sabe si en la próxima curva me agarra el chiflón. Pero San Antonio, no me mandes a un french poodle con moños. No se si el leñador borracho que llevo adentro lo soportaría.

Aquí no es tan fácil

Y es que ver en perspectiva lo duros que han sido los últimos meses me hace pensar que la vida no es fácil. Personas que dicen adiós, otras que no tienen la valentía de hacerlo, unos que se aprovechan de la vulnerabilidad de otros, deseos no cumplidos que llevan a frustraciones, las ombligueras que están de vuelta.

Antes me movía la frase “todo va a estar bien al final, si no está bien es porque no es el final”. Pero lo últimos años me han llenado del cinismo de la gente sin la lámpara de Aladino por lo que me pregunto: ¿qué es estar bien?, ¿”bien” según quién?, ¿cuál es “el final”?, ¿quiero esperar hasta “el final”?
Hace poco, en un arranque de optimismo, le decía a una amiga “ánimo, que solo los que nos arriesgamos nos enfrentamos a la insatisfacción y el fracaso”. Creo que es cierto, por lo que a veces desearía ser una mediocre conformista feliz. ¿Pero qué es la mediocridad? Tal vez del otro lado yo sea la mediocre inestable y estancada.
El vaso medio lleno dice que todo ha salido mejor de lo esperado y el medio vacío pregunta ¿qué es lo esperado, que salga mal? El vaso medio lleno dice que estoy mejor que mucha gente, y el medio vacío pregunta ¿qué gente?
Esa gente sea tal vez el 60% de los colombianos que con 20 mil diarios tienen que pagar comida, ropa y vivienda. O tal vez la que compone ese casi 11% que no tiene un trabajo; o el otro tanto que le ruega al cielo no enfermarse porque seguro se tendrá que morir en la puerta del hospital que un hampón desfalcó para construir su casa de muebles blancos en Miami.
El fin de semana otra amiga muy inteligente le echó la culpa de su estrés y ansiedad a haber nacido en los ochenta, cuando los carteles echaban bombas para todos lados, las guerrillas y el Ejército quemaban cortes, y en un lugar del norte de Bogotá torturaban gente. “Estaba en la barriga de mi mamá cuando ella veía los noticieros y se preguntaba si me podía criar en un país como este. Yo recibí toda esa ansiedad”, me dijo. Creo que ella tiene algo de razón porque este, según algunos índices, sigue siendo es el país más estresante de Latinoamérica.
¿Esa será entonces la razón de mi estrés y oscuridad? Algo habrá de cierto. Pero hay muchas cosas más. Siguiendo echándole la culpa a mi entorno, vivo en un país en el que nos enseñaron que uno de los mandamientos es “no desaprovechar papaya”, por lo que la vida se ha convertido en una selva en la que todos tratan de aprovecharse de todos. En donde, utilizando las palabras del sabio Cochise, “la gente se muere más de envidia que de cáncer”. No hay confianza, no hay bienestar.
Pero sería perezoso echarle la culpa de mis dramas y dudas a Colombia tierra querida. Tal vez, si hubiera nacido en Alemania, estaría igual o peor. Entonces no se. Tal vez sea porque en veintitantos años de vida me he especializado en la toma de malas decisiones, o porque siempre quiero que las cosas salgan como quiero, o porque no tengo paciencia para sentarme en una banca a esperar resultados, o porque vivo en una nebulosa y quiero algo que está por fuera de mis posibilidades. No se.
El caso es que en mi rincón oscuro llueve y no hay alcantarillado, por lo que siento que me voy a ahogar como en arroyo de la calle 84 de Barranquilla (porque tal vez otro hampón se robó la plata con la que alguna vez planearon construir una buena red de alcantarillado y, aquella vez, se compró un maserati rosado).
La vida no es fácil, hace falta valentía. Y a veces yo soy muy cobarde.
Hasta la próxima, cuando, espero, pueda entretenerlos con mi buen humor y optimismo habitual......

Master Of My Body

Nunca pensé volver aquí, hace frió, tengo miedo de lo que esté pensando, abre la puerta y no veo su rostro, intento evitar a toda costa que una mirada delate mi deseo, en todo caso los dos sabemos que queremos aunque a veces me confunda, aunque a veces lo mire tocando su guitarra (amándola) son esos momentos, esos únicos momentos donde lo veo expresar amor real, donde puedo entender a ciencia cierta quien es el.  Luego actuó como si nada pasara, como si las ganas no me embargaran, todo se hace tan mecánico por momentos que da miedo....


Intento abrirle toda mi confianza, esa que alguna vez tuvimos y perdimos por cobardía, miedo e inmadurez... estamos tan cerca pero no coordinamos una sola mirada.... y yo tengo miedo, miedo de no actuar de la forma correcta pero actuó y gano algo de confianza (aunque hubiese querido decirle mil cosas, y preguntarle otras tantas, no hablarle de amor, hablarle de como estuvo su día, de cuantas veces a la semana deberíamos hacerlo,  de cómo le gustaría que lo hiciéramos, de la vida.... sin embargo no lo hago y me quedo mirándolo en su andar, deseo su cuerpo, su boca, sus manos. creo que me gusta desde el primer momento en que lo conocí.  Estamos juntos, solos y por primera vez sin necesidad de usar algo que nos altere la mente, nos entregamos al momento, y sí, me encanta como me toca, su forma particular de follar.

Supongo que  ignora todo lo que conozco de él, sé que es un bastardo, sé que se aprovecha, sé que la persona que dijo que era (no lo es tanto), sé que habla de mí,  mi culo, mis imagines, estupidez y falta de dignidad y yo que intento parecer imbécil, hago oídos sordos y continuo...

El man sabe, a pesar de ser un niño, y es el man`¡¡¡, porque nunca por cualquiera siento esto, soy muy cerrada de mente y no me gusta abrir el corazón, ignoro mensajes, llamadas y regalos de otros tipos... es difícil ser yo.

Cuando por fin encuentro alguien que me puede gustar en todos los sentidos, me pongo ante la espada y la pared.
 Y es que es una bolsa de maravillas y mierda, un hombre que te puede hacer sentir princesa y bruja al mismo tiempo, un hombre de esos que te señalan por tu pasado pero que ven en ti cualidades únicas, un maldito perfeccionista drogadicto, artista y come libros... es el tipo de hombre que siempre me gusto. Quizás ningún hombre nunca pueda ver más allá de  sus ojos y encuentre en mi esas maravillas que estoy dispuesta a entregar, quizás no es el momento o quizás no sé qué pase por su mente porque bien sé que soy una loca sin remedio, una loca buena.

Por fin actúa como siempre desee y cierra la puerta con toda la decisión se avalancha sobre mí, me envuelve en sus brazos me besa, me pregunta cuales eran esos sueños  y follamos hasta que la respiración agitada se entremezcla, las ganas se satisfacen y el cuerpo se calma... luego pienso.... Desearía repetirlo mil veces... pero nuevamente solo estoy pensando y no lo digo, no tiene caso con este hombre.

La química y las ganas esta vez estuvieron de mi lado.

lunes, 18 de enero de 2016

Es hora de crecer.

A ratos quisiera sufrir de amnesia. O de algo que me haga dejar de preguntarme, una y otra vez, si éste es el camino correcto o si simplemente he fracasado como ser humano y debo replantearme el camino que creí era el correcto recorrer. ¿Acaso es cierto eso de que todo el mundo tiene un llamado en la vida? De ser así, ¿cuál es el mio? Y si el mio es el que he creído por ratos que es, ¿por qué es tan difícil de caminar?
Mi papá tuvo un amigo que fue diagnosticado con alzheimer a pesar de que no tenía. Pero él se creyó el cuento y empezó a olvidar, o creyó/eligió que se le estaba borrando el cassette. Y claro, le dio pie  a mi papá para que se la montara: “ey, tu me debés un dinero. ¿Cuándo es que me vas a pagar?”. El pobre tipo, que era “un man de bien”, no tenía de otra que decirle que claro, que le iba a pagar, a pesar de no tener idea de cuándo le había prestado plata. Pero mi papá, como buen ser humano que es también, cuando veía su profunda incomodidad y confusión, le dejaba clarísimo que sólo lo estaba molestando. Pesado, sí, un poco. Pero es que muchas veces, la comedia surge de la incomodidad.
Este ha sido un año difícil. Me ha traído cosas muy, muy buenas, y le agradezco al universo infinitamente, pues me han hecho muy feliz. Y sobre todo, me ha demostrado que el universo está escuchando, y por más hippie que suene, el universo responde a lo que uno le pide. Pero la felicidad no suple la preocupación, ni mucho menos la seguridad. La dificultad, la incertidumbre y el “constante pedaleo” parecen ser el hilo narrativo de este 2016. Porque si algo no le ha faltado a este año son arcos dramáticos y conflictos que esperan una resolución con un clímax que deje a la audiencia esperando la segunda parte. Yo, que soy parte y audiencia, espero también la segunda parte de esta película. Como cuando Bridget se fue a Tailandia y terminó en la playa en una traba de locos a costa de unos hongos mágicos. Y después en la cárcel. Pero remató con un gran final feliz y un poco heróico. Yo ya me comí los hongos, pasé la traba, espero la sentencia y mi gran final feliz. Pero, ¿será que llegará? Y si llega, ¿cuándo es que se le va a venir en gana de llegar?
A veces creo que si tuviera amnesia sería más fácil vivir, porque eso implicaría que a la fuerza tendría que soltar los lastres del pasado. O tal vez sería más cómodo. No lo sé. ¿Será que Kelly Clarkson tuvo que tener un año tan poposiado como este para poder gritar de esa manera “what doesn’t kill you makes you stronger”? ¿O será cierto eso que dicen tantos “gurús”, que para succeder hay que fracasar dramáticamente? Como Kelly, “I dream in color and do the things I want”. Y le pregunto a Kelly, ¿so what? Yo también dream in color, I’ve done the things I want, y a pesar de que algunas me han funcionado, sigo esperando una resolución, un gran final feliz. Tal vez una respuesta escueta que resulte en un pequeño golpe en la espalda que me hará entender que “todo va a estar bien”.
Mientras escribo esto pienso, “qué difícil es crecer”. Porque también pienso que el momento de ser adulto finalmente llegó (aunque ya soy una vieja), y que nadie -así exista- tiene por qué entrar a mi historia a solucionarlo como lo ha solido hacer. Y con esto se me viene algo a la mente uno de mis recuerdos más vívidos: cuando me vino la regla por primera vez estaba sola. Mis papás estaban de viaje y no tuve otra que reblujar en las gavetas de mi mamá para encontrar lo que tantas veces había visto en comerciales para contener esa “tinta azul”. No tenía -ni quería- llamar a alguien para preguntarle qué se suponía que debía hacer. Lloré sola en el baño, no por no saber qué hacer (porque mi mamá me había explicado mil veces), sino por el hecho de entender que mi infancia se había acabado. Puff. La menarquia me hacían entender que ya no era una niña y debía asumirlo. Le dije a mi mamá meses más tarde en unas vacaciones, pero se lo conté como si hubiera sido la primera vez. Mi mamá le contó a mi papá y él me felicitó porque ya era “una mujer”, sin saber que llevaba cargando ese secreto por meses. Pero lo que él ni mi mamá sabían era que, por vergüenza, o mejor por tristeza o deprivación, me veía obligada a dejar de ser algo que me hacía muy feliz: una simple niña. Eso era lo que quería ser. E intuía lo que implicaba dejar de serlo.
Mi papá me dice que la vida sólo alcanza para un gran problema en la vida. Me pregunto si éste será “mi gran problema” y si lo dice porque tiene una tasa de medición que yo no he logrado entender. Así que me pregunto si los problemas son estos o si debo más bien replantear el concepto de “problema”. No tengo ni idea. Pero sigue siendo cierto que a ratos quisiera sufrir de amnesia o algo similar para poder pasar la página, vivir en el presente, sin depender de un futuro tan incierto como el que veo ahora, para entender que el tiempo pasa sólo para dejarnos lecciones que debemos aplicar en nuestro futuro inmediato, o a ese futuro que quedará como la historia que nuestros nietos narrarán.

Tiempo Nostalgia

Como pasa el tiempo....
Con el tiempo he aprendido que nada es para siempre, todo tiene tiempo de finalizar, y es así como muchas etapas que he amado han terminado, ¿no te ha pasado que lo que mas amas y disfrutas casi siempre es lo primero que se esfuma de tu vida?
 hace casi un año regrese de mi viaje por Alemania, aprendí tanto...  conocí tantas personas hermosas y me quede con las mejores experiencias.... todo en la vida es un viaje que va terminando con sus paradas y al finalizar llegas al mismo punto y estas ahí solo tu.

Amigos, Amores de un rato, mi familia mi amado nene mathias y demás son personas que llenan la vida de momentos únicos. Hoy 18 de enero del 2016 solo puedo ver con los ojos de la nostalgia de todo esto.... 

Aun soy la misma evidentemente,,,, 

Pero quiero ser diferente.