2016

2016
Asumí que renunciar, no es más que escoger, equivocarme es una buena forma de aprender. Que si sigo al corazón no tengo nada que perder, y a cada paso, surge otra oportunidad. Y ahora ya ves, no soy quien fui, aquella triste y temerosa persona de ayer, he renacido para todo, tengo ganas de vivir, ahora guardo mi energía para aquel que crea en mí.. para aquel que con mis escritos viva o reviva, según su condición, que sea mi amigo, y mi compañero siguiéndome en este largo camino, aquí les dejo parte de mi vida.

martes, 28 de octubre de 2014

Días Frios


Tengo que escribir, es esa necesidad que el dolor impulsa, me duele no sentirme completa precisamente y mas ahora en este momento, en el que lo tengo todo y a la vez siento que no tengo nada, estar completamente sola a llegado a oprimirme de maneras que solo Dios sabe, porque como dijo una nueva amiga, Dios no me va a dar cargas que no pueda llevar, pero estas para mi son completamente difíciles,  formar el carácter nunca fue fácil para nadie lo se, últimamente es peor y es cuando en un día te llegan los mil problemas, los mil recuerdos, te enfermas, llegan tus peores enemigos a inquietar tu paz, todo sale mal, sin aumentar el peso de esta situación contándoles que el día es completamente helado, es a 5 grados....

Que hacer cuando el corqazon ya no te late, cuando pareciera que todo se reduce a esa persona que te dijo tantas cosas que a la final solo parecía verborrea de la mas barata, son ganas de llorar de golpear incluso a alguien, odio generalizado por los hombres, porque son los dueños de la vida real de las verdaderas damas.

Que hacer cuando tu familia es solo una palabra, no es realidad de compañía de apoyo e importancia, 
que hacer cuando no hay nadie para abrazarte y limpiar tus lagrimas, y la persona que necesitas a tu lado no lo esta, YA NO ESTA.

Repito y repito cada dia lo tengo todo, que mas necesito, necesito alcanzar una parte que perdi hace muchos años, y aqui en este hermoso lugar se que en unos meses dire, LA ENCONTRE, esa realizacion como mujer y mama. Ya llegara. Por ahora seguire mirando con ojos de esperanza al futuro...... 

Hoy estoy muy enferma pero positiva.


domingo, 19 de octubre de 2014

Alemania, Alemania.

Tomo una vaso de leche, papel y lápiz  mientras se consume una vela; es Alemania es Alemania mi nuevo hogar, es increíble cuantas cosas han pasado en dos meses, cuantas personas he conocido, cuantas lagrimas he vivido, cuantas novedades, cuanto he cambiado y mejorado...

Era Berlin, una ciudad mágica, llena de deliciosos Donuts, cervezas y risas, quizás en unos meses regrese pero por ahora puedo decir que jamas había visto tantas cosas bellas, me deja grandes y nuevos amigos, me deja anécdotas que ni aun estando canosa olvidare, cuanto carácter puedes formar estando solo y aprendiendo y odiando en silencio ja ja ja

el hostal, las salidas, las risas, el grupo de cocina, las peleas los paisajes, el Uban, Potsdam, las gomitas y las clases de Almeman son recuerdos y experiencias de ahora que solo me dejan una cosa por decir: Berlin, te ame Berlin.








Ahora es muy tarde debo madrugar y quisera contar mucho mucho pero estoy cansada y como dices mi querido viejo en colombia, las responsabilidades son primero, en fin ... 



ya adelantare mas sobre mi hermosa llegada a Bensheim.
 

Al olvido


Me siento, borro, escribo, borro. Es un patrón constante, las letras a veces aunque estén bien escritas carecen de significado. Un cigarrillo, la menta turbia, el corazón agitado y las lágrimas a punto de salir. A veces deseo, anhelo, pero sólo se queda en eso, en nimiedades, en palabras que no se dicen y en pensamientos que se esfuman entre sollozos.

Una sonrisa que se desploma entre ideas rotundas que no tienen reversa y un deseo constante de salir volando con las alas bien extendidas. Y yo, sí, esa misma, la que entre lineas se fue consumiendo hasta que se consumió entre las cenizas de las letras, entre lo frívolo y lo irreal. Soy yo, aquella que creó un mundo distinto e irreal. Me pregunto si aún se me reconoce entre lineas, o si pasé a ser parte de un pasado que aunque resultaba a veces hermoso, se tornó frío y calculador. También me pregunto si en realidad me quedé en letras o soy la imagen que alguien pudo crear dentro de su imaginación.

De hecho, me pregunto si sólo soy una fachada, un personaje de esos que la gente crea y manipula a su antojo. ¿Será entonces un juego de roles donde existe un creador con ínfulas de dios que oculta entre la gente y va auscultando la estrategia del juego? Sólo me queda el deseo y los silencios constantes en las sinfonías de pensamientos que día a día se forman no sé si en mi cabeza o si en mi entorno. 

Son las horas y los minutos, son las mañanas de café que solía disfrutar pero que ahora pesan como una roca en la espalda. Son las miradas, esas que antes despertaban ternura pero que ahora se ocultan en un vacío opaco. El sinsabor que desata cada mañana con su rocío se refleja entre las olas constantes de suspiros, de añoranzas, de seres perdidos que no se encuentran ya en ningún punto del camino. Es el final que desata un comienzo pero que se pausó en el punto más negligente y absurdo de los sueños.

Somos aire, somos ceniza, nos dejamos llevar y ya no pertenecemos al mismo camino.

Todavía no sabemos que fuimos

Nos acostumbraron a ponerle nombre a todo para hacerlo más “serio”, para apropiarnos de la vida de alguien más; a ser amigos, novios, esposos, pero nunca a no ser “nada”, a ser “algo”, a vivir y ya.

Verraca crisis la que le entra a un par cuando no definen que son, aunque sean todo… verraca incertidumbre la que te empieza a hacer temblar cuando no sabes si está, aunque te esté abrazando la vida.

No somos nada y ahí estamos, hablando desde que empieza el día hasta que se esconde la última luz del cuarto, entregándonos los fines de semana, poniéndonos nerviosos con cada conversación, y es que esa es la magia del “amor”, disfrutarlo todo aunque mañana digamos que no vale la pena y sin embargo estemos recordándolo con un trago y cantando a grito herido esa canción que bailamos juntos la primera vez que salimos (y no vengan a negar que se acuerdan de esas cosas).

Aprendí a quererlo así, lejos, de a poquitos, sin entregarlo todo porque qué miedo, con sus ires y venires, con sus “hasta mañana mi amor” o con sus silencios eternos. Nunca me acostumbré a pensarlo con alguien más -aunque la tuviera-, a besarle la boca con mesura, a no recostarme en su pecho solo para no olvidar ese perfume jamás.

Nunca supe con quién más discutir la situación del país, reírnos de los “enamorados de la vida” y alegar de la falta de dinero que al final no importaba si nos teníamos. Nunca supe donde refugiarme de tanto dolor, donde depositar tanta alegría, donde ser, sin necesidad de parecer. Hoy no sé nada y tampoco lo necesito; ni a él, ni a la certeza de que alguna vez esto fue. Creo que ya se acabó, pero por si acaso, gracias por enseñarme a ser nada, por estar, por irte, por no ponerle nombre a esto así nunca dejaremos de serlo.