2016

2016
Asumí que renunciar, no es más que escoger, equivocarme es una buena forma de aprender. Que si sigo al corazón no tengo nada que perder, y a cada paso, surge otra oportunidad. Y ahora ya ves, no soy quien fui, aquella triste y temerosa persona de ayer, he renacido para todo, tengo ganas de vivir, ahora guardo mi energía para aquel que crea en mí.. para aquel que con mis escritos viva o reviva, según su condición, que sea mi amigo, y mi compañero siguiéndome en este largo camino, aquí les dejo parte de mi vida.

martes, 12 de junio de 2012

Ojos cerrados



Estoy segura de que muchos de los que ahora están leyendo estas páginas se pronunciarán por esta última hipótesis y juzgarán que sólo una mujer  como yo puede elegir alguno de esos cobardes con lo que siempre pude estar. Muchas veces se han reído de mi manía de elegir siempre los caminos más enrevesados: Yo me pregunto por qué la realidad ha de ser simple. Mi experiencia me ha enseñado que, por el contrario, casi nunca lo es y que cuando hay algo que parece extraordinariamente claro, una acción que al parecer obedece a una causa sencilla, casi siempre hay debajo móviles más complejos. Un ejemplo de todos los días: la gente que da limosnas; en general, se considera que es más generosa y mejor que la gente que no las da. Me permitiré tratar con el mayor desdén esta teoría simplista. Cualquiera sabe que no se resuelve el problema de un mendigo (de un mendigo auténtico) con un peso o un pedazo de pan: solamente se resuelve el problema psicológico del señor que compra así, por casi nada, su tranquilidad espiritual y su título de generoso. Júzguese hasta qué punto esa gente es mezquina cuando no se decide a gastar más de un peso por 
día para asegurar su tranquilidad espiritual y la idea reconfortante y vanidosa de su bondad. ¡Cuánta más pureza de espíritu y cuánto más valor se requiere para sobrellevar la existencia de la miseria humana sin esta hipócrita (y usuaria) operación! 


Solamente un espíritu superficial podría quedarse con la misma hipótesis, pues se derrumba al menor análisis. ese hombre quiso hacerme saber que no quería nada conmigo para que yo viese la inconveniencia de seguir adelante." Muy bonito. Pero ¿por qué en ese caso recurrir a un procedimiento tan engorroso y cruel? ¿No podría habérmelo dicho personalmente y hasta por teléfono? de no tener valor para decírmelo? Quedaba todavía un argumento tremendo: ¿por qué semejante estupidez, en ese caso, no decía nada para mi, corno yo lo podía ver, y no rogaba que tomara nuestras relaciones en un sentido más tranquilo? No, señores. Por el contrario, el estaba destinado a consolidar nuestra relación, a alentarla y a conducirla por el camino más peligroso. Quedaban, al parecer, las hipótesis patológicas. ¿ Era posible que Teban sintiera placer en emplear a su novia de intermediaria? ¿O era él quien buscaba esas oportunidades? ¿O el destino se había divertido juntando dos seres semejantes? De pronto me arrepentí de haber llegado a esos extremos, con mi costumbre de analizar indefinidamente hechos y palabras. Recordé la mirada de Teban fija en el árbol del parque, mientras oía mis opiniones; recordé su timidez, su primera huida. Y una desbordante ternura hacia el. comenzó a invadirme: Me pareció que era una frágil criatura en medio de un mundo cruel, lleno de fealdad y miseria. Sentí lo que muchas veces había sentido desde aquel momento del salón: que era un ser semejante a mí. Olvidé mis áridos razonamientos, mis deducciones feroces. Me dediqué a imaginar su rostro, su mirada —esa mirada que me recordaba algo que no  podía precisar—, su forma profunda y melancólica de razonar. Sentí que el amor anónimo que yo había alimentado durante años de soledad se había concentrado en E. ¿Cómo podía pensar cosas tan absurdas ? Traté de olvidar, pues, todas mis estúpidas deducciones acerca del teléfono,los mensajes, etc Pero no, no pude.






he tenido unos días intensos, donde por un lapso e instante deje que otro mas nocivo me enloqueciera, y fueron días agitados pero días de rato solo eso,Como decía, pasé unos días muy agitados y mil veces volvieron a mi cabeza las ideas oscuras que me atormentaban después de la visita  al chorro de Quevedo. Tuve este sueño: visitaba de noche una vieja casa solitaria. Era una casa en cierto modo conocida e infinitamente ansiada por mí desde la infancia, de manera que al entrar en ella me guiaban algunos recuerdos. Pero a veces me encontraba perdida en la oscuridad o tenía la impresión de enemigos escondidos que podían asaltarme por detrás o de gente que cuchicheaban y se burlaban de mí, de mi ingenuidad. ¿Quiénes eran esas gentes y qué querían? Y sin embargo, y a pesar de todo, sentía que en esa casa renacían en mí los antiguos amores de la adolescencia, con los mismos temblores y esa sensación de suave locura, de temor y de alegría. Cuando me desperté, comprendí que la casa del sueño era El.

Harta de todo

No quiero saber de nada, ni de nadie, en este momento no me importa Nada, me siento como hace meses no me sentía , sola¡. me siento decaída, y decepcionada. hoy me siento triste, para que negarlo,  quisiera simplemente tener una mejor vida, o dejar de vivir tanta porquería, me molesta, me enfurece no poder creer en nadie, no poder esperar nada de nadie, que los hombres hoy en día sean tan cobardes, eso me  da tristeza . realmente aveces quisiera como no tener ni corazón, ni ganas, ni hormonas ni ninguna de esas Pendejadas. creo que ya estoy  harta de todo y todos, por entregarme tanto siempre salgo herida, no tengo Ganas de creer en nadie, probablemente siempre me hieran, y es así como se genera este monstruo en mi. quisiera ser asi de hpta como son conmigo. pero no A mi ser mala no me luce. ya llegara quien me valore y quiera. eso es seguro. o por lo menos quien me folle bien.